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Escribir es pensar

Escritura y evaluación del texto propio

Acompaño generalmente la escritura de lecturas paralelas. Voy aprendiendo a medida en que voy escribiendo.
Alejandro Gaviria

Como has visto, Alejandro Gaviria nos presenta otra ruta para llegar a la escritura final del ensayo. Su metodología consiste en organizar previamente el esquema del texto y, ya con ese esquema claro, elaborar un primer borrador que será enriquecido paulatinamente. En otro lugar trabajaremos en una metodología distinta. Por ahora, concentrémonos en qué va a ocurrir con nuestro primer borrador.

Ten en cuenta la estructura o los objetivos que tenías en mente en nuestro anterior encuentro. Con esto en mente, escoge lo que dirás, las ideas que desarrollarás, los giros que darás para llegar a tus conclusiones. Recuerda nuestro primer encuentro y lo que nos decía Andrea Mejía: lo importante es el camino por el que llegamos a las conclusiones, no las conclusiones simplemente. Ten en cuenta a Florence Thomas, cuando nos contaba por qué usaba el lenguaje como lo usaba, según quienes ella quería que la leyesen. Siente que la escritura es, como lo proponía Jerónimo Pizarro, un escenario de libertad. Ahora ten la serenidad de Alejandro Gaviria para estructurar tu pensamiento en la medida en que escribes, para dejar que todo lo que has indagado pase por tus experiencias y para reescribir.

Por lo pronto, sigamos a Alejandro Gaviria y pensemos en un plan para el texto. Si has decidido abordar la escritura del texto sin elaborar un plan previo, lo que viene te dará pistas para evaluar lo que has logrado con tu primer acercamiento.

La estructura, clara, y el chocolate, espeso

¿Qué significa tener una estructura clara para dar inicio a un ensayo? Lo hagas a través de un plan escrito, un esquema graficado o lo tengas claro en tu mente, será siempre básico que te hagas las siguientes preguntas. Por ahora, intenta responderlas por escrito, para que hagas el ejercicio de replanteártelas cada vez. Ya te habrás dado cuenta de que mientras escribes, lo que tienes en mente va tomando otro orden, distinto al que tenía antes de que iniciaras a hacerlo, incluso cuando tienes un plan.

¿Cuál es la idea general del ensayo que estás por escribir?

¿Cuáles son los subtemas de tu ensayo, los capítulos o el mapa que hará la estructura del ensayo?

¿Has tomado ya una postura sobre el tema? ¿Cuál sería?

¿Tienes en mente algún recurso persuasivo o un plan argumental ya pensado? ¿Cuál sería?

¡A escribir

¿Y qué es lo que voy a hacer con mi borrador?

Y aquí estamos, con todas estas ideas rondando nuestra cabeza y aun con esquemas y borradores… Ya hemos empezado, tenemos nuestro primer borrador, de manera que nos llegó la hora de llevarlo al taller para pulirlo. En el taller vamos a saber si debemos hacer ajustes o reescribir; si logramos lo que buscábamos o encontramos algo distinto, pero valioso; si debemos o no cambiar la estructura para ajustar el documento desde esta o aquella parte… Estos criterios los hemos tomado de Carlos Sánchez Lozano (2013, pág. 132), quien nos acompañará en otro momento, hablando con los mediadores. Revisa estos criterios, aunque con el tiempo podrás ir encontrando otros, tuyos, para evaluar lo que tú mismo escribes.

Criterios de autoevaluación

  1. El texto responde a las características propias de un texto argumentativo y a la estructura textual del ensayo.
  2. Hay un tema delimitado que se desarrolla a lo largo del ensayo.
  3. El texto parte de una pregunta problémica correctamente planteada que articula el ensayo.
  4. Se sustenta una tesis clara y consistente a lo largo del ensayo.
  5. El ensayo evidencia documentación bibliográfica y manejo de fuentes primarias y secundarias.
  6. La organización del texto evidencia un proceso de planeación y el seguimiento de un esquema organizativo.
  7. Se utilizan diferentes tipos de argumentos encaminados a sustentar la tesis.
  8. La introducción y la conclusión planteadas son adecuadas para el texto y obedecen a una intención específica
  9. Las citas textuales apoyan de manera pertinente las argumentaciones expuestas y cuentan con las respectivas referencias al pie de página.

Recomendaciones para crear y mantener tu blog

Te planteamos este momento final a partir de una cita del poeta mexicano Octavio Paz justamente porque la escritura se podría definir de la misma manera: es un ejercicio de vivacidad y, hasta cierto punto, de amor.

Te queremos proponer el siguiente ejercicio: escribe tu opinión acerca de lo que es el ensayo y lo que lo caracteriza. No grafiques, no dibujes esquemas ni árboles de ideas. Intenta escribir eso en un texto en prosa. Para hacerlo, parte del resumen de nuestra primera guía. Ten en cuenta que en este punto lo que buscamos es tu opinión, no un resumen.

Recomendaciones para crear y mantener tu blog

En internet encontrarás numerosos servicios para la creación de blogs. Los hay de muchas clases, con distintas funcionalidades y con opciones de diseño también diversas. Podrás encontrarlas a tu medida. Acá te proponemos algunos aspectos para tener en cuenta si te animas a hacer tu blog:

  1. Haz una entrada específica para contar quién eres, de manera atractiva y precisa. Pero no cuentes todo: sé cauteloso con tu información en línea
  2. Usa títulos breves, claros y concretos, para que tu entrada pueda ser encontrada más fácilmente en los buscadores
  3. Busca que las entradas no sean muy extensas. En muchos blogs suelen tratar temas extensos en varias entradas.
  4. Actualiza con frecuencia y regularidad para hacer seguidores que puedan predecir los momentos de tus publicaciones y se mantengan al tanto.
  5. Enlaza tu blog con tus redes sociales, para ampliar su difusión.

Referencias

Montaigne, M. d. (1898). Cervantes Virtual. Obtenido de Ensayos de Montaigne seguidos de todas sus cartas conocidas hasta el día: http://www.cervantesvirtual.com/obravisor/ensayos-de-montaigne--0/html/fefb17e2-82b1-11df-acc7- 002185ce6064_160.html#I_63_
Sánchez Lozano, C. (2013). Lectura y escritura en la universidad. Bogotá, D. C.: Intellectus